Si tienes dolor de rodilla al caminar y flexionar, no estás solo. Este síntoma puede limitar actividades tan cotidianas como subir escaleras, levantarte de una silla o agacharte. En México, donde el sobrepeso es frecuente, las rodillas reciben más carga y el dolor puede aparecer antes y con mayor intensidad. La buena noticia: la mayoría de los casos mejora con un diagnóstico adecuado y un manejo escalonado.
Causas y diagnóstico
Causas comunes
- Sobreuso y tendinopatías: inflamación del tendón rotuliano o de la pata de ganso; es típica en quienes incrementan actividad de forma brusca.
- Síndrome femoropatelar (rodilla del corredor): dolor alrededor de la rótula, empeora al bajar escaleras o estar mucho tiempo sentado.
- Lesiones meniscales: dolor al girar o agacharse, chasquidos y a veces bloqueo.
- Esguinces/lesiones ligamentarias (LCA, colaterales): dolor, inestabilidad o sensación de “falla”.
- Artrosis: desgaste del cartílago, común en mayores de 50 años; puede provocar rigidez y dolor al iniciar la marcha.
- Otras causas menos frecuentes: plica sinovial, gota, infecciones (si hay fiebre, enrojecimiento y calor local).
Cómo se diagnostica
El proceso inicia con historia clínica (inicio, tipo de dolor, actividades, antecedentes) y exploración física (movilidad, estabilidad, puntos dolorosos). Según la sospecha, pueden solicitarse radiografías para ver artrosis o fracturas y resonancia magnética para meniscos y ligamentos.
Este enfoque se alinea con guías internacionales adoptadas por especialistas en México.
Tratamiento, prevención y señales de alerta
Tratamiento escalonado y tiempos de recuperación
- Medidas conservadoras: reposo relativo (sin encamamiento), hielo 10–15 minutos 2–3 veces al día en fases agudas, analgésicos/antiinflamatorios indicados por un profesional, fisioterapia enfocada en fuerza de cuádriceps, glúteos e isquiotibiales, movilidad y propiocepción. El uso de rodilleras o plantillas puede ayudar en casos seleccionados. La reducción de peso (5–10% del peso corporal) disminuye el dolor y mejora la función.
- Opciones mínimamente invasivas: infiltraciones (corticoide o ácido hialurónico) pueden considerarse en casos específicos; su beneficio varía y deben individualizarse. La artroscopía es útil en algunas lesiones meniscales o de cartílago.
- Cirugía: indicada en rupturas del LCA con inestabilidad, meniscos reparables y artrosis avanzada que limita la vida diaria (prótesis total o parcial).
Tiempos orientativos: sobreuso y tendinopatías suelen mejorar en 4–12 semanas; lesiones meniscales/ligamentos pueden requerir 3–6 meses, especialmente si hay cirugía; tras prótesis de rodilla, la recuperación funcional suele tomar 3–6 meses.
Prevención y autocuidado en México
- Fortalece cuádriceps, glúteos e isquiotibiales 2–3 veces por semana.
- Prefiere actividades de bajo impacto (bicicleta fija, natación, elíptica).
- Usa calzado con buen soporte; revisa desgaste de suelas si caminas mucho.
- Calienta y estira antes y después del ejercicio; aumenta la carga de forma gradual.
- Mantén un peso saludable; pequeñas pérdidas aportan gran alivio a la rodilla.
- Si trabajas de pie o subes muchas escaleras, alterna descansos y cuida la técnica.
Cuándo consultar de inmediato
- Dolor intenso, imposibilidad para apoyar, inestabilidad marcada o bloqueo.
- Fiebre con enrojecimiento y calor local.
- Deformidad tras caída o golpe.
- Dolor que persiste más de 2 semanas pese a medidas iniciales.
En Monterrey y otras ciudades, puedes acudir a traumatología en sistemas públicos (IMSS, ISSSTE) o privados, y complementar con fisioterapia.
Preguntas frecuentes
¿El dolor de rodilla siempre es por artrosis?
No. En jóvenes suele relacionarse con sobreuso, síndrome femoropatelar o lesiones de menisco/ligamentos. La artrosis es más común en mayores de 50 años.
¿Cuándo es necesaria la cirugía?
Cuando hay inestabilidad clara (por ejemplo, ruptura del LCA), menisco reparable con bloqueo o artrosis avanzada que no responde a tratamiento conservador.
¿Cuánto tarda en sanar?
La mayoría mejora entre 4 y 12 semanas con manejo conservador. Lesiones más complejas o posquirúrgicas requieren 3–6 meses de rehabilitación.
El dolor de rodilla al caminar y flexionar tiene múltiples causas, pero con diagnóstico oportuno y un plan escalonado la recuperación es la regla. Si presentas señales de alarma o el dolor no cede, consulta a un especialista para una valoración personalizada y retomar tus actividades con seguridad.

